Review Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz: máxima velocidad y personalización con switches Hall Effect Razer presenta el Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz con switches magnéticos Hall Effect, con activación ajustable, 8.000 Hz y una personalización extrema orientada al gaming competitivo.
Razer amplía su conocida familia Huntsman con los nuevos Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz, unos teclados que suponen un cambio importante dentro de la estrategia de la marca: por primera vez, Razer incorpora switches magnéticos Hall Effect en esta gama.
He podido probar el nuevo Huntsman V3 HE Magnetic y creo que su principal atractivo no está solamente en ser extremadamente rápido, sino en el nivel de control que ofrece sobre el comportamiento de cada tecla.
Sus switches lineales utilizan sensores magnéticos capaces de detectar continuamente la posición de la tecla durante su recorrido. Gracias a ello podemos configurar individualmente el punto de actuación entre 0,1 y 4,0 mm, utilizar Rapid Trigger, asignar diferentes comportamientos según la profundidad de la pulsación y modificar multitud de parámetros desde Razer Synapse.
A esto se suma un polling rate de 8.000 Hz, Razer Snap Tap, Snap Flex, Dual-Keypress Priority, entrada analógica e iluminación Razer Chroma RGB.
La nueva familia se ofrece en dos tamaños: Razer Huntsman V3 HE Magnetic Mini, con formato compacto del 65%, y Razer Huntsman V3 HE Magnetic Tenkeyless, que elimina el bloque numérico pero conserva las teclas de función, cursores y navegación.
Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz: Características técnicas
| Característica | Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz |
|---|---|
| Formatos disponibles | Mini 65% / Tenkeyless |
| Switches | Razer Hall Effect Magnetic Switches |
| Tipo de switch | Lineal |
| Fuerza de actuación | 40 g |
| Recorrido total | 4,0 mm |
| Punto de actuación | Ajustable entre 0,1 y 4,0 mm |
| Ajuste individual por tecla | Sí |
| Rapid Trigger | Sí |
| Polling rate | Hasta 8.000 Hz |
| Durabilidad | Hasta 100 millones de pulsaciones |
| Razer Snap Tap | Sí |
| Razer Snap Flex | Sí |
| Dual-Keypress Priority | Sí |
| Dynamic Keystroke | Sí |
| Entrada analógica | Sí |
| Keycaps | PBT Doubleshot texturizado |
| Placa superior | Aleación de aluminio 5052 |
| Anti-ghosting | Sí |
| N-Key Rollover | Sí |
| Gaming Mode | Sí |
| Iluminación | Razer Chroma RGB por tecla |
| Teclas programables | Sí |
| Controles multimedia | Funciones secundarias |
| Macros | Grabación On-The-Fly |
| Perfiles | Hasta 6 perfiles mediante almacenamiento híbrido |
| Software | Razer Synapse 4 / Synapse Web |
| Conectividad | USB-C con cable desmontable |
| Conexión inalámbrica | No |
| Reposamuñecas | No incluido |
| Color | Negro |
Diseño y construcción
El Huntsman V3 HE Magnetic mantiene una estética bastante reconocible dentro de los periféricos de Razer, aunque en este caso la compañía ha optado por un diseño relativamente sobrio, sin pantallas, grandes diales o elementos demasiado llamativos.
La parte superior utiliza una placa de aleación de aluminio 5052, mientras que la zona inferior es de plástico. El conjunto se siente sólido, aunque obviamente no transmite exactamente la misma sensación que un teclado construido completamente en metal.
En cuanto a las teclas utilizan PBT de doble inyección y acabado texturizado, debo decir que me gusta este tipo de superficie porque ofrece bastante agarre y, sobre todo, debería resistir mejor el desgaste y la aparición de ese acabado brillante que suele terminar apareciendo en las teclas de ABS.
También tenemos, como cabría esperar en un teclado de Razer, iluminación Razer Chroma RGB individual por tecla, completamente configurable desde Synapse y sincronizable con otros dispositivos compatibles con Chroma.
Otra característica que he notado durante el uso es la altura de las teclas. Personalmente me parecen quizá un pelín demasiado altas. No es algo especialmente grave y seguramente dependerá mucho del teclado al que estemos acostumbrados, pero en alguna ocasión, al intentar alcanzar una tecla de una fila superior, he terminado rozando o incluso pulsando accidentalmente alguna de la fila inferior. Es uno de esos pequeños detalles que difícilmente aparecen en una ficha técnica, pero sí después de utilizar realmente el teclado. Con un reposa muñecas quedaría resuelto, nada grave.
Las sensaciones de pulsación, por lo demás, son muy buenas. Los switches tienen un comportamiento lineal y Razer ha trabajado tanto en su lubricación como en la amortiguación interna para reducir vibraciones y conseguir una acústica más limpia.
El resultado es un teclado que suena bastante mejor de lo que tradicionalmente asociamos con algunos periféricos puramente gaming.
El formato Tenkeyless me parece además especialmente interesante para un uso mixto. Prescindir del teclado numérico permite ganar bastante espacio para mover el ratón sin sacrificar las teclas de función, cursores o navegación.
El formato Mini de 65% (el que estoy probando yo, y concretamente con el layout US) lleva esta idea todavía más lejos, aunque ahí sí tendremos que aceptar más combinaciones de teclas y una distribución menos cómoda para productividad.
Rendimiento
El elemento fundamental de este teclado son sus nuevos Razer Hall Effect Magnetic Switches. A diferencia de un switch mecánico convencional, que básicamente determina si una tecla ha superado o no un determinado punto de contacto, el sistema Hall Effect permite conocer continuamente la posición de la tecla durante su recorrido mediante un campo magnético.
Esto cambia bastante las posibilidades de configuración y nos abre un abanico de posibilidades. Podemos establecer el punto de actuación entre 0,1 y 4,0 mm, prácticamente todo el recorrido de la tecla. Los switches son lineales y tienen una fuerza aproximada de actuación de 40 gramos.
Pero lo realmente interesante es que no tenemos que utilizar el mismo punto de actuación para todas las teclas. Podemos configurar cada una individualmente.
Por ejemplo, podemos hacer que WASD responda con un recorrido muy corto para conseguir movimientos prácticamente instantáneos mientras utilizamos una distancia superior para teclas que no queremos pulsar accidentalmente.
Después de probar este sistema, creo que es precisamente aquí donde más sentido tienen los switches Hall Effect. No se trata simplemente de poner todas las teclas a 0,1 mm y buscar la máxima velocidad. De hecho, hacerlo puede terminar convirtiendo el teclado en excesivamente sensible. Lo interesante es poder decidir qué comportamiento queremos en cada zona y adaptar realmente el teclado a nuestra forma de jugar.
La otra gran tecnología es Rapid Trigger. En un teclado convencional existe normalmente un punto determinado en el que la tecla se activa y otro donde vuelve a considerarse liberada. Rapid Trigger hace que este comportamiento sea dinámico y tenga en cuenta el movimiento real de la tecla. Esto permite que una tecla pueda resetearse prácticamente en cuanto empezamos a levantar el dedo, sin necesidad de regresar hasta una posición fija. El resultado tiene especial sentido en movimientos repetidos y cambios rápidos de dirección, precisamente el tipo de situaciones que encontramos en shooters competitivos.
A todo esto se suma la tecnología HyperPolling de 8.000 Hz. El teclado puede informar de su estado al ordenador hasta 8.000 veces por segundo, frente a los habituales 1.000 Hz de muchos periféricos gaming. Estamos hablando ya de niveles de latencia extremadamente bajos. La diferencia frente a otras tecnologías igualmente rápidas puede medirse en décimas de milisegundo, por lo que en la práctica entramos en un terreno donde será imposible apreciar la diferencia para la inmensa mayoría de jugadores.
Razer añade además varias tecnologías destinadas específicamente al gaming competitivo, y aquí sería necesario un artículo exclusivamente para explicar todas las posibilidades que encontramos.
- Razer Snap Tap permite priorizar la última entrada entre dos teclas seleccionadas. El ejemplo más claro son A y D: si estamos manteniendo una dirección y pulsamos la contraria, podemos conseguir que esta última tenga prioridad inmediatamente.
- Razer Snap Flex, por su parte, permite asociar acciones diferentes a las fases de pulsación y liberación de una tecla. Esto puede resultar especialmente útil en secuencias que necesiten ejecutarse con una sincronización muy precisa. O sea, es como tener 2 teclas en una.
- También tenemos Dual-Keypress Priority, diseñado para gestionar de forma más precisa situaciones en las que tenemos varias teclas pulsadas simultáneamente y evitar determinadas entradas accidentales.
- No debemos confundir estas funciones con Dynamic Keystroke, que aprovecha la naturaleza analógica del switch para asignar diferentes acciones dependiendo del recorrido de una misma tecla. Y, combinada con Snap Flex, es equivalente a decir que, pulsando una única tecla, podemos realizar 4 acciones diferentes. Es una auténtica locura.
La entrada analógica también permite utilizar las teclas para generar entradas progresivas similares a las de un joystick o un gatillo analógico en aquellos juegos compatibles. Por ejemplo, en juegos de conducción, la A y la D ya no serán como «ir 100% a la izquierda» o «ir 100% a la derecha». Ahora, si pulsas más o menos a fondo la tecla, girará más o menos el volante. Es una función bastante más específica, pero demuestra perfectamente una de las principales ventajas de estos switches: el teclado no sabe únicamente si una tecla está pulsada o no, sino también cuánto la estamos pulsando.
Eso sí, lo que sí echo en falta es conectividad inalámbrica. El Huntsman V3 HE Magnetic funciona exclusivamente mediante cable USB-C desmontable. Entiendo perfectamente la decisión. Estamos ante un teclado cuyo argumento principal gira alrededor de ofrecer una latencia mínima y una respuesta extremadamente consistente. Una conexión directa por cable elimina variables relacionadas con batería, transmisión inalámbrica o posibles interferencias. Pero aun así, me habría gustado disponer de una alternativa inalámbrica para cuando no estoy jugando. No necesito 8.000 Hz para escribir un artículo o navegar por Internet, y disponer de Bluetooth o Razer HyperSpeed como opción habría convertido al Huntsman en un producto bastante más versátil.
Personalización
Si los switches Hall Effect son el elemento más importante del hardware, Razer Synapse es probablemente el otro gran protagonista de la experiencia.
Y aquí creo que Razer ha hecho un buen trabajo. No basta con tener un teclado que permita modificar decenas de parámetros si después configurarlo resulta complicado. Synapse presenta las opciones de una forma bastante visual y permite modificar rápidamente el comportamiento del teclado.
Podemos seleccionar cada tecla individualmente y definir su distancia de actuación, cambiar la sensibilidad de Rapid Trigger, configurar Snap Tap, crear macros, modificar asignaciones, gestionar Dynamic Keystroke o controlar la entrada analógica.
Esta posibilidad de definir la distancia de activación tecla por tecla me parece una de las mejores características del Huntsman V3 HE.
Podemos, por ejemplo, utilizar una configuración extremadamente sensible para las teclas de movimiento y una mucho más conservadora para aquellas que puedan provocar acciones que no queramos ejecutar accidentalmente.
También disponemos de hasta seis perfiles mediante almacenamiento híbrido, de modo que podemos tener diferentes configuraciones dependiendo del juego o del uso que vayamos a darle. Por ejemplo, me parece especialmente útil poder disponer de un perfil bastante conservador para escribir y otro mucho más agresivo para gaming competitivo.
Además, determinados parámetros pueden modificarse directamente mediante combinaciones de teclas, incluyendo el punto de actuación y Rapid Trigger. Esto evita tener que entrar constantemente en Synapse simplemente para realizar pequeños ajustes.
Otra función especialmente interesante es la calibración de los sensores Hall Effect. Al tratarse de sensores magnéticos, existe la posibilidad de recalibrarlos desde Synapse si detectamos un comportamiento anómalo o si alguna interferencia electromagnética externa está afectando a la lectura. Probablemente sea una opción que la inmensa mayoría de usuarios nunca tenga que utilizar, pero me parece positivo que Razer ofrezca acceso a este nivel de configuración.
Por supuesto, desde Synapse también podemos controlar toda la iluminación Razer Chroma RGB, tanto los colores y efectos individuales como su sincronización con otros periféricos y dispositivos compatibles.
Y un punto a remarcar es que también podemos utilizar Synapse Web, una alternativa especialmente interesante si no queremos instalar permanentemente el software completo o simplemente necesitamos realizar algunos ajustes desde otro ordenador
Todo esto convierte al Huntsman V3 HE Magnetic en uno de esos teclados con los que puedes limitarte a conectarlo y jugar, pero que realmente empiezas a aprovechar cuando dedicas un poco de tiempo a configurar cómo quieres que responda.
Disponibilidad y precio
Los nuevos Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz están disponibles en dos formatos:
El Razer Huntsman V3 HE Magnetic Mini utiliza un formato compacto del 65% y tiene un precio de lanzamiento de 129,99 € en Amazon (enlace de afiliado).
El Razer Huntsman V3 HE Magnetic Tenkeyless aumenta ligeramente su tamaño y tiene un precio de lanzamiento de 149,99 € en Amazon (enlace de afiliado).
Después de utilizarlo, la experiencia general con el Razer Huntsman V3 HE Magnetic 8KHz me ha parecido muy positiva, especialmente si buscamos un teclado centrado en rendimiento competitivo y personalización.
Si tu prioridad es velocidad, precisión y capacidad para ajustar el comportamiento del teclado exactamente a nuestro gusto, el Huntsman V3 HE Magnetic es una propuesta realmente completa y a un precio muy interesante.
Más info: Razer

Creador de Techandising. Ingeniero de Teleco y apasionado de la tecnología y el gaming desde que no sabía ni andar.
Me encanta probar a fondo todo tipo de cacharros y contarte mis impresiones aquí y en el canal de YouTube de Techandising





