Bienvenid@ a mi review Seestar S50 Pro, uno de esos telescopios inteligentes que llevaban bastante tiempo generando expectación, y después de probarlo entiendo perfectamente por qué. ZWO no se ha limitado a actualizar ligeramente el anterior S50: ha renovado la óptica, la mecánica, las cámaras, la autonomía y buena parte de sus capacidades fotográficas para crear un modelo bastante más ambicioso. He estado utilizándolo durante varias noches, tanto para espacio profundo como para fotografía solar, y en esta review te cuento qué ofrece realmente, cómo se comporta en condiciones reales y hasta qué punto supone un salto frente al modelo anterior.
| Característica | Seestar S50 Pro |
|---|---|
| Apertura principal | 50 mm |
| Distancia focal | 260 mm |
| Relación focal | f/5.2 |
| Sistema óptico | APO de 4 elementos con cristal ED |
| Cámara teleobjetivo | OmniVision OS08B10, 1/1,2″, 8,3 MP |
| Resolución teleobjetivo | 3840 × 2160 píxeles |
| Campo de visión teleobjetivo | 2,8° |
| Focal equivalente teleobjetivo | 880 mm |
| Cámara gran angular | Sony IMX586, 1/2″, 8,3 MP |
| Resolución gran angular | 3840 × 2160 píxeles |
| Campo de visión gran angular | 63° |
| Focal gran angular | 6 mm / 35 mm equivalentes |
| Relación focal gran angular | f/1.75 |
| Filtros integrados | UV/IR Cut, dual band OIII/Hα y filtro para dark frames |
| Filtro externo | Filtro solar magnético |
| Montura | Altazimutal con soporte para modo ecuatorial |
| Sistema de transmisión | Alta precisión, near-zero backlash |
| Exposición máxima | Hasta 60 segundos en modo ecuatorial |
| Formatos de imagen | JPEG / FITS |
| Formatos de vídeo | MP4 / AVI |
| Almacenamiento | 128 GB eMMC, aproximadamente 100 GB disponibles |
| Batería | 10.000 mAh |
| Autonomía | Hasta 9 horas |
| Conectividad | Wi-Fi 2,4/5 GHz, Bluetooth y USB-C |
| Emparejamiento NFC | Sí |
| Rosca para trípode | 3/8″-16 |
| Dimensiones | 140 × 149 × 268 mm plegado |
| Peso | 2,8 kg |
Las especificaciones oficiales dejan bastante claro que no estamos ante una simple revisión del Seestar S50. Cambian la óptica, los sensores, la mecánica, la autonomía, el almacenamiento y buena parte de las posibilidades fotográficas del telescopio.
El Seestar S50 Pro llega muy bien acompañado. Dentro de la caja encontramos el propio telescopio, un trípode, un filtro solar magnético, cable USB-C, documentación, unas pegatinas de temática astronómica y, especialmente importante si pensamos movernos para buscar cielos oscuros, un buen maletín de transporte (eso sí, si dejas la zapata del trípode puesta en el telescopio, no vas a poder meterlo sin recortar un poco del corcho del maletín… tenlo en cuenta).
El trípode permite ajustar las patas en diferentes ángulos, algo que ayuda a adaptarlo a terrenos menos regulares, cuenta con nivel de burbuja y es realmente estable y cómodo de posicionar. Obviamente, está pensado para modo altazimutal (no cuenta con montura ecuatorial).
En cuanto al telescopio, el diseño mantiene claramente el ADN de la familia Seestar. Cuando está plegado ocupa 140 × 149 × 268 mm y pesa alrededor de 2,8 kg.
Se nota bastante más contundente que un S30 o un S30 Pro cuando lo tienes en la mano, pero sigue siendo un dispositivo perfectamente transportable. Especialmente teniendo en cuenta que llevamos telescopio, cámara, sistema de seguimiento, batería, almacenamiento y toda la electrónica necesaria dentro de un único equipo.
En la parte inferior encontramos las patas de goma, la rosca para instalarlo sobre el trípode y el botón de reset. En el frontal está el botón de encendido y la zona NFC que facilita el emparejamiento con el smartphone, mientras que en un lateral tenemos el puerto USB-C para carga y conexión.
Es un diseño extremadamente sencillo porque, precisamente, toda la filosofía Seestar consiste en ocultar al usuario la complejidad habitual de un equipo de astrofotografía.
Una de las principales razones por las que el Seestar S50 original se hizo tan popular era precisamente su apertura de 50 mm. El S50 Pro mantiene esos 50 mm pero cambia buena parte de lo que hay detrás.
Tenemos una distancia focal de 260 mm, frente a los 250 mm del anterior S50, y un nuevo sistema óptico apocromático formado por cuatro elementos que incluye cristal ED. El S50 original utilizaba un diseño de tres elementos.
La diferencia respecto a los modelos de 30 mm también es importante. El propio ZWO señala que una apertura de 50 mm ofrece casi tres veces la superficie de captación de luz de una de 30 mm. Esto resulta especialmente interesante cuando buscamos estructuras débiles en nebulosas y otros objetos de espacio profundo.
Y aquí es donde empiezo a ver al S50 Pro menos como una simple evolución del S50 y más como una especie de híbrido que recoge muchas de las mejores ideas que ZWO ha ido introduciendo en toda la gama.
Otro de los cambios fundamentales está en las cámaras. El Seestar S50 Pro utiliza un sistema de doble cámara y ambas trabajan con una resolución de 8,3 megapíxeles, 3840 × 2160 píxeles.
La cámara principal utiliza un sensor OmniVision OS08B10 de 1/1,2 pulgadas junto a la óptica de 50 mm. Su campo de visión alcanza ahora los 2,8°, casi el doble que los 1,46° del Seestar S50 original.
Esto permite introducir objetos bastante más grandes dentro del encuadre sin depender constantemente de mosaicos.
Pero probablemente uno de los cambios más interesantes sea que la cámara gran angular ha dejado de ser simplemente una cámara auxiliar.
Tenemos un sensor Sony IMX586 de 8,3 MP, una focal de 6 mm y un campo de visión de 63°. Y esto abre todo un nuevo tipo de astrofotografía con el mismo dispositivo. Además de fotografiar nebulosas, galaxias, cúmulos, la Luna o el Sol con el teleobjetivo, podemos utilizar el gran angular para capturar la Vía Láctea, paisajes nocturnos, trazas de estrellas o timelapses.
ZWO incluso permite realizar live stacking utilizando esta cámara, generar panorámicas y crear composiciones de la Vía Láctea automáticamente.
Es decir, el gran angular ya no está simplemente ahí para ayudar al telescopio a orientarse: ahora es una segunda herramienta fotográfica absolutamente útil.
Probablemente este sea uno de los cambios menos llamativos sobre el papel, pero también uno de los más importantes durante una noche de astrofotografía. Y es que ZWO ha rediseñado el sistema de transmisión y habla de un mecanismo de precisión con near-zero backlash.
El backlash es básicamente la pequeña holgura mecánica que puede existir entre los engranajes de una transmisión. Cuando el motor cambia de dirección o realiza una corrección, esa tolerancia puede provocar un pequeño retraso o movimiento indeseado antes de que el sistema vuelva a transmitir correctamente el movimiento. Reducirlo permite hacer correcciones mucho más precisas, ofrece mejor protección frente al viento, vibraciones, etc. En astrofotografía esto es especialmente interesante porque estamos intentando mantener un objeto prácticamente inmóvil sobre el sensor mientras nuestro planeta continúa girando.
El nuevo sistema mejora la suavidad del seguimiento y los pequeños ajustes de posición y, combinado con el modo ecuatorial, permite sacar bastante más partido al telescopio.
El Seestar S50 Pro puede utilizarse directamente con su trípode en modo altazimutal, que es probablemente la opción más sencilla para empezar. Colocas el telescopio, nivelas, lo conectas a la aplicación y prácticamente puedes empezar a observar.
Pero si quieres exprimir realmente sus posibilidades para espacio profundo, mi recomendación es utilizar el modo ecuatorial, y desbloquear tiempos de exposición más largos (hasta 60 segundos).
Para ello necesitaremos una rótula o montura que nos permita colocar correctamente el telescopio y realizar la correspondiente alineación polar.
Así, el telescopio puede compensar directamente la rotación de la Tierra alrededor de su eje polar y evitamos buena parte del problema de rotación de campo que encontramos con una montura altazimutal.
Para sesiones largas de espacio profundo, es como yo lo utilizaría. Además, la aplicación te guía paso a paso, y hace que sea realmente muy sencillo de configurar.
Y hablando de la aplicación, es para mí una de las mayores virtudes de los Seestar.
Podemos seleccionar un objeto celeste y simplemente utilizar la función GOTO para que el telescopio se oriente automáticamente, lo localice y comience a seguirlo.
Desde la propia aplicación podemos realizar autofocus, modificar parámetros de captura, activar o desactivar determinados filtros, mover manualmente el telescopio o configurar el tiempo de exposición.
También tenemos herramientas de mosaico cuando el objeto que queremos fotografiar no entra dentro del encuadre. El telescopio captura diferentes zonas y posteriormente las combina para generar una imagen de mayor campo de visión.
Otra posibilidad interesante es la planificación nocturna. Podemos elegir varios objetos, definir una sesión y dejar que el telescopio vaya saltando automáticamente entre ellos durante la noche.
Incluso existe un plan automático que recomienda objetos en función de las condiciones disponibles, eso sí, te llenará la noche de objetos celestes. Funciona y es muy cómodo, aunque aquí mantengo exactamente la misma recomendación que suelo hacer en mis reviews: prefiero fotografiar uno o dos objetos durante mucho tiempo antes que intentar capturar ocho o diez en una sola noche.
En espacio profundo, acumular tiempo de integración suele merecer mucho más la pena.
La propia aplicación de Seestar permite realizar un procesamiento básico de las fotografías.
Podemos corregir ruido, modificar brillo, contraste y saturación, reducir estrellas o incluso eliminarlas para trabajar posteriormente con la nebulosa.
ZWO denomina a estas funciones Smart Enhancement, pero hay una distinción importante: no estamos hablando de una IA generativa inventándose estructuras que el telescopio no ha fotografiado.
El sistema procesa información realmente capturada por el sensor, de una forma más cercana a las herramientas automáticas de mejora fotográfica que todos conocemos. ZWO especifica expresamente que Smart Enhancement no genera contenido astronómico mediante IA.
Para una imagen rápida que quieras guardar o compartir directamente, funciona muy bien.
Si quieres sacar absolutamente todo lo posible de los archivos, siempre puedes exportarlos y pasar después a herramientas de procesado bastante más avanzadas.
El incremento de autonomía me parece una de las mejoras prácticas más importantes del S50 Pro.
Tenemos una batería de 10.000 mAh con la que ZWO anuncia hasta 9 horas de autonomía en sus pruebas de laboratorio.
Evidentemente, esa duración depende de las condiciones de uso, temperatura, modo de seguimiento y diferentes variables, así que no tomaría esas nueve horas como una cifra absoluta. Pero sí cambia mucho la experiencia frente a modelos en los que una sesión nocturna larga prácticamente te obligaba a tener un power bank preparado.
Por supuesto, si necesitamos alimentación adicional podemos conectar una batería externa mediante USB-C y continuar utilizando el telescopio. Pero ahora una sesión nocturna completa sin cables adicionales es mucho más realista.
También se duplica el almacenamiento respecto al Seestar S50 original.
Tenemos 128 GB de memoria eMMC, aunque debido al espacio utilizado por el propio sistema quedan aproximadamente 100 GB disponibles para el usuario.
¿Me habría gustado una ranura microSD? Nunca está de más disponer de almacenamiento ampliable, pero tampoco considero que sea un problema especialmente importante.
En cuanto empiezas a tomarte un poco más en serio el procesado, lo normal es terminar exportando las imágenes al ordenador para trabajar con programas como Siril, PixInsight o AstroWizard, por lo que puedes ir liberando periódicamente el almacenamiento interno.
Con unos 100 GB realmente utilizables tenemos margen para varias sesiones.
Y llegamos al punto que realmente me interesaba de esta review. Las especificaciones pueden ser fantásticas, pero quería comprobar qué podía conseguir yo realmente con el telescopio. Además, mis condiciones están muy lejos de ser perfectas.
No estoy fotografiando bajo un espectacular cielo Bortle 2 en mitad de la montaña. Las pruebas las he realizado desde ciudad, en unas condiciones que situaría aproximadamente alrededor de Bortle 6-7.
La primera noche decidí utilizar el plan automático para probar la función y dejar que el propio Seestar distribuyera el tiempo entre diferentes objetos. Y precisamente por eso muchas de las primeras imágenes tenían muy poco tiempo de integración.
Aun así, los resultados fueron muy buenos.
Uno de los primeros resultados fue NGC 7000, la nebulosa Norteamérica. La imagen estaba formada por solamente unas 50 exposiciones apiladas.
Incluso dejando dentro algunos fotogramas afectados por trazas de satélites o aviones (que podría haber descartado manualmente antes del apilado) el resultado ya mostraba perfectamente la estructura de la nebulosa.
Y esto con un tiempo de integración realmente pequeño.
Otro de los objetos capturados durante esa misma sesión fue una de las nebulosas que pude fotografiar con alrededor de 56 imágenes apiladas. Una vez más, lo que me sorprendió fue la cantidad de estructura que empezaba a aparecer con tan pocas tomas.
He probado varios telescopios inteligentes antes del S50 Pro y, hasta ahora, no había obtenido con tanta facilidad este nivel de resultado.
También fotografié la espectacular nebulosa del velo:
Y la nebulosa del Pelícano, IC 5070:
En las primeras pruebas tenía aproximadamente 90-100 exposiciones por objeto.
Y aquí el S50 Pro empezó a enseñarme realmente de qué era capaz.
Aparecen estructuras de gas claramente diferenciadas y una cantidad de información sorprendente teniendo en cuenta tanto el tiempo total de captura como la contaminación lumínica de la zona desde la que estaba fotografiando.
Pero quería ir un poco más allá.
Antes de terminar esta review pude dedicar otra noche a volver a intentar dos objetos concretos: la nebulosa del Velo y la nebulosa del Pelícano:
Esta vez utilicé aproximadamente entre 300 y 350 exposiciones de 30 segundos para cada objeto, afinando la imagen final con AstroWizard. Y aquí es donde se entiende por qué siempre recomiendo limitar el número de objetivos durante una sesión.
Cuando multiplicas el tiempo total de integración, el nivel de detalle aumenta de forma evidente y la relación señal/ruido mejora considerablemente. En lugar de tener simplemente una fotografía bonita de una nebulosa, empiezas a distinguir estructuras y filamentos mucho más complejos.
Y todavía estamos hablando del resultado de un telescopio inteligente compacto que puedes sacar de su maletín, colocar sobre un trípode y controlar desde un teléfono.
El S50 Pro incluye también un filtro solar magnético. Su instalación es muy sencilla y permite utilizar el telescopio para observar y fotografiar el Sol de forma segura.
Nunca debe apuntarse directamente el telescopio al Sol sin instalar el filtro solar, ya que podríamos provocar daños permanentes en el dispositivo.
En mi prueba, el resultado fue muy nítido y permitió distinguir perfectamente diferentes manchas solares. Después de probarlo, lo primero que pensé es que es una pena no haber tenido este S50 Pro durante el último eclipse.
Para este tipo de eventos es un dispositivo realmente interesante porque localizar, seguir y fotografiar el Sol resulta extremadamente sencillo.
Creo que este punto merece quedar claro.
El Seestar S50 Pro no es simplemente un S50 con un sensor algo mejor. Entre ambos encontramos cambios bastante profundos.
El S50 original tenía una cámara de 2 MP con un campo de visión de 1,46°. El S50 Pro pasa a una cámara teleobjetivo 4K de 8,3 MP con 2,8° de campo de visión y añade además una segunda cámara gran angular 4K de 63°.
La óptica pasa de tres a cuatro elementos, la focal aumenta de 250 a 260 mm, la batería sube de 6.000 a 10.000 mAh, el almacenamiento pasa de 64 a 128 GB y aparece el nuevo sistema de transmisión de alta precisión con near-zero backlash.
Por eso no considero al S50 Pro una actualización incremental. Prácticamente todos los subsistemas importantes han cambiado.
Después de utilizarlo durante varias noches, creo que el Seestar S50 Pro cumple sobradamente con las expectativas.
La nueva óptica funciona muy bien, la apertura de 50 mm sigue siendo uno de sus mayores argumentos, el doble sistema 4K amplía enormemente las posibilidades fotográficas y la nueva mecánica proporciona una plataforma mucho más preparada para sesiones de espacio profundo.
También he agradecido muchísimo la batería. Poder plantear una noche completa sin depender necesariamente de un power bank mejora mucho una experiencia que, precisamente, busca eliminar complicaciones.
¿Hay cosas que podrían mejorar? Siempre.
Una ranura microSD sería útil y los aproximadamente 2,8 kg hacen que claramente no sea tan ligero como un S30 Pro. Además, para aprovechar realmente el modo ecuatorial necesitaremos añadir una rótula o una solución adecuada para realizar la alineación polar.
Pero son compromisos que aceptaría sin demasiados problemas teniendo en cuenta lo que obtenemos a cambio. Lo que más me ha impresionado son los resultados.
Con muy pocas exposiciones ya conseguí imágenes que superaban las que había obtenido previamente con otros telescopios inteligentes y, cuando aumenté hasta unas 300-350 tomas por objeto, el salto de detalle fue enorme. Para mí, esa es la verdadera demostración de lo que ofrece este producto.
El Seestar S50 Pro es actualmente el modelo más avanzado de la familia Seestar y uno de los telescopios inteligentes más interesantes para quien quiera entrar seriamente en la astrofotografía de espacio profundo sin asumir toda la complejidad de un equipo tradicional.
Y, sobre todo, es uno de esos dispositivos que consiguen algo que me parece incluso más importante que una lista de especificaciones: hacer que tengas ganas de volver a sacar el telescopio la noche siguiente para descubrir hasta dónde puedes llegar.
Si estás pensando en hacerte con el Seestar S50 Pro, puedes utilizar este enlace de compra si compras desde Europa, o este enlace de compra global. De esa forma, ayudarás a mantener el canal. También te invito a que sigas mi cuenta de astrofotografía para ir viendo los resultados que iré subiendo: @astrodiscover
¡Muchas gracias por haber llegado hasta aquí!
Más info: Seestar
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